Mar
10
2013

Suicidio en Cataratas

“Frente a las imponentes Cataratas del Iguazú, una mujer rubia traspone la baranda que separa la vida de la muerte. Se sienta reflexivamente sobre una piedra. Bajo ella, la monumental Garganta del Diablo se abre con la intención de tragarla para siempre. Los turistas que la acompañan entre asombros y gritos toman entonces fotografías y la filman. La mujer, se arroja entonces a la gigantesca Garganta, que la sumergirá en su negro abismo y se tragará también su vida. Tardarán varios días en encontrar su cadáver”. Este texto, que podría ser el comienzo de una novela de Stephen King, ocurrió hace unos días en Puerto Iguazú, Misiones. Pero para aumentar este hecho de por sí impactante llegó el periodismo: en las salas de redacción de algunos diarios de la provincia discutieron la posibilidad de exponer la foto de la mujer en el momento en que estaba sentada sobre la piedra, frente a las turbulentas aguas del Paraná. Al fin, decidieron hacerlo. Y no sólo publicaron la foto, además difundieron por internet el video del suicidio!

El impactante video puede sacudir el morbo del más mojigato. Y no tardan en aparecer en todo el país notas con títulos ampulosos y altisonantes: “Impresionante suicidio en Cataratas del Iguazú (CON VIDEO)”  “Impactantes fotos de un suicidio en las Cataratas del Iguazú (VEA EL VIDEO)” “Filman a una maestra que se suicida en Cataratas” “Video: Una mujer se suicida en las Cataratas del Iguazú”.

Acá nomás, cerca de la ciudad en la que escribo, están los familiares, colegas docentes y alumnos de la difunta maestra, ¿cómo recibirán ellos este video? Más aún, ¿cómo reaccionarías tú si esta mujer hubiera sido tu madre, o tu hermana, o tu hija?

El correr por la primicia tiene estas trampas. Los medios de información moldean mentes de miles de personas y dejan su huella en otras miles, y ellos lo saben, pero a veces, como en este caso, liberan un audiovisual cuya reproducción nadie ya puede controlar.

Todo esto, a sabiendas que un artículo del Código que rige en Fopea (Foro de Periodismo Argentino) dice:

“32. El periodista debe respetar la privacidad de las personas. Sólo cuando se viera afectado un bien o valor público por un aspecto relacionado con la intimidad de una persona, puede prevalecer el derecho a la información de los ciudadanos por sobre la privacidad de un particular”. En este punto los periodistas podrán debatir si un suicidio de estas características tiene derecho a privacidad  o no, pero para que no queden dudas, leamos el siguiente artículo:

“40. Debe evitarse la publicación de suicidios, a menos que se trate de casos de ostensible valor informativo”. (http://www.fopea.org/Etica/Codigo_de_Etica)

Los encargados de la redacción del diario tal vez dudaron un momento, y hasta se consultaron entre sí. Pero al igual que la mujer, decidieron lanzar el video a la red de redes en un acto de arrojo. Y lo que debería ser un hecho íntimo y particular, y muy delicado, se convierte ahora en un suceso que gira por todo internet, un reality show íntimo y particular que cualquiera puede ver, y que alimenta asombros y morbos de distintas latitudes. Tal vez los periodistas ahora se dan cuenta que no se justificó este acto pseudo-periodístico. Pero ya es demasiado tarde: internet tiene un poder de arrastre monstruoso y una colosal corriente mayor aún que las propias Cataratas. El video es reproducido miles de veces por día en decenas de computadoras.

En la generalidad de los casos, cuando alguien se suicida, busca dejar la carga de su suicidio en alguien más. Son conocidos los casos de la gente que se suicida después de una discusión familiar o de pareja: también en este caso, se sacan la carga de sí y la dejan a sus allegados. También hay casos de suicidios por depresión, en este caso la carga lo dejan a la sociedad toda. Y estos últimos -tal vez los que más abundan-, son los que quizás encontrarían tierra fértil en un suicidio ante cámaras fotográficas y filmadoras. Uno de los impulsos agresivos más primitivos del hombre es contra la sociedad, que es, justamente, quien lo delimita y encarcela sus instintos, emociones y pasiones. El paisaje que propone este video es alucinante, casi místico: la Garganta del Diablo como una tumba gigante y una garantizada publicidad en una de las Siete Maravillas del Mundo, un “spot de la muerte” que recorrerá todo el planeta, hace de este film un peligroso dardo venenoso que alguna mente desequilibrada puede lograr consumir en algún momento. Y entonces sólo falta dar el paso. Sólo basta saltar la baranda racional y sumergirse para siempre en esa Garganta Profunda, llámese del Diablo o de Dios, y en dirección al Cielo o al Infierno, ajusticiando en un solo salto a la “maldita” sociedad que nos condicionó tanto tiempo. ¿Cuántos suicidios más puede generar el video de este suicidio?

Se trata de un craso error periodístico e informativo, pero la carta ya fue echada y esperemos que no genere más suicidios, sólo por pura imitación. La docente, que sufría una enfermedad terminal, tomó una decisión inexplicable y personal, y ya no está entre nosotros. Ahora lo importante es que nosotros, que nos toca recibir la resultante de su decisión, procedamos lo más humanamente posible. Tanto los que difunden estas imágenes como los que miran. El sentido común y el criterio debe prevalecer siempre, antes de cada publicación. Unos periodistas cruzaron la línea de lo recomendable y sonó la alarma. Ahora, de todos depende.

About the Author:

  • Rafael Bujazha

    A mí me acaba de llegar la noticia através tuyo, Aníbal y ya despertó en mí la curiosidad de ver el materil periodístico. Gracias a Dios terminé de leer la nota, porque a mitad de lectura casi la abandono 2 veces para buscar fotos y videos

  • Juan Martin

    Sería deseable que los medios de comunicación trabajaran con más profesionalismo y debatir cuáles son los límites de la libertad de prensa o la libertad de expresión que no es lo mismo. Se sabe que el sensacionalismo tiene rating, pero eso no es informar.

  • Diego

    No se si se acuerdan en los años noventa, el suicidio que salió en todos los medios y fué filmado y fotografiado por los periodistas, de una chica de Paso de los Libres que viajó a Posadas con esa intención, se subió a la terraza del edificio que está al lado de la facultad de humanidades, y pese al esfuerzo de la policia y bomberos, se tiró al vacio hacia calle tucumán, frente a todos los curiosos que allí estaban. También ahí no debería haberse publicado el video en cuestión!! Estoy de acuerdo con vos Anibal!

  • Renata

    Muy correcta esta nota. Espero nomás que no despierte la curiosidad morbosa de ver el video, que no ví ni pienso buscar. coincido plenamente en la necesidad de que exaltemos las cosas positivas, no las otras , y que se respete la privacidad.

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